Boletín Oficial de la República del Fútbol · Edición Mundial

ENTE REGULADOR MUNDIAL DEL AGUANTE
Sede central: Buenos Aires (¿dónde más?)
LOS MANDAMIENTOS DEL HINCHA
EL TRIBUNAL DEL AGUANTE RESUELVE
Nota: los mandamientos son diez (10). Los presentes son quince (15). La diferencia se llama viveza criolla y no será auditada.
Mandamiento I
Amarás a Messi y a Maradona por sobre todas las cosas
El Olimpo atiende en horario de GMT-3.
El orden de veneración entre ambos será actualizado por este Ente según la década, el resultado del último Mundial y el humor del tuitero de turno. Discutir el orden vigente: prohibido. Conocer el orden vigente: imposible.
La mano de Dios es arte. Un gol con la mano convertido por NUESTRO ídolo constituye realismo mágico, viveza criolla y patrimonio inmaterial de la picardía universal. El mismo gol, convertido por cualquier otro pasaporte, constituye un escándalo que exige tribunales internacionales. La diferencia entre picardía y vergüenza deportiva la define la aduana.
Cualquier comparación con jugadores de otras nacionalidades será respondida con la pregunta reglamentaria "¿cuántos Mundiales tenés, boludo?", sin importar qué se estaba comparando ni que la respuesta no aplique a la discusión.
Las estadísticas son válidas únicamente cuando favorecen la posición del ERMA. En caso contrario, "el fútbol no son números, che, es sentimiento".
Mandamiento II
Honrarás el Aguante por sobre la alegría
El fútbol no se disfruta: se padece. La sonrisa es de turista; la úlcera, de hincha de verdad.
Queda prohibida la ola. La ola es de parque acuático. La única onda expansiva permitida en una tribuna es la avalancha, que sí es cultura.
Ir al estadio en familia y de buen humor constituye "turismo emocional". El atuendo reglamentario es: rostro desencajado, cigarrillo consumido por la angustia, úlcera en desarrollo y embriaguez de las tristes, que es la única homologada. El que brinda de alegría está de paseo.
El hincha que declare "vengo a pasarla bien" será derivado al circo, donde según este Ente pertenece.
El aguante se acredita con patrimonio. El estándar de oro fue fijado en Río de Janeiro (2023): rifar la Play, rifar la moto del padre, cruzar el continente sin entrada ni certeza de comer, y declarar a cámara "¡mirá lo que es esto: esto es Boca, loco!". Ese niño es doctor honoris causa de este Ente. El que viaja con boleto, hotel y tres comidas por día no está hinchando: está de vacaciones.
Mandamiento III
Serás el centro del fútbol mundial, juegues o no
La Tierra gira alrededor del sol, y el sol sale por el Obelisco.
Todo Mundial trata sobre nosotros. Si ganamos, es nuestro Mundial. Si perdemos, el Mundial pierde sentido y se recomienda no verlo.
El hincha regulado tiene la obligación de opinar sobre todas las ligas del planeta y el derecho de no ver ninguna.
El fútbol de México no existe. Los cientos de futbolistas argentinos que juegan en esa liga, cobran en esa liga y mandan plata a casa desde esa liga, tampoco existen. Comen, eso sí, de un fútbol imaginario.
Si el Mundial no se gana, se activará el protocolo estelar: responder cualquier burla exhibiendo las tres (3) Copas del Mundo, sin importar de qué se estaba hablando. La estrella no contesta el argumento: lo desaloja. Ejemplos de aplicación correcta:
- "Quedaron eliminados en cuartos." Respuesta homologada: "¿Cuántas estrellas tenés vos, boludo?"
- "Ese penal fue inventado." Respuesta homologada: "Tres estrellas, papá."
- "¿Me pasás la sal?" Respuesta homologada: "Tres estrellas, boludo."
Mandamiento IV
Descenderás de los barcos
El hincha regulado es europeo. Nació en América, vive en América, pero es europeo. El error es del mapa.
Todo hincha regulado desciende de los barcos. Todos. Los censos, las fotos familiares y los espejos serán desestimados por improcedentes.
El insulto zoológico dirigido a cualquier rival del continente será clasificado como "chicana futbolera" y jamás como racismo. El racismo es un problema gravísimo que ocurre, siempre, en otros países.
Las multas de la FIFA por cánticos discriminatorios serán computadas como persecución internacional contra la alegría (ver Mandamiento VI: toda derrota será un robo).
La genealogía propia se auditará únicamente hasta el puerto de embarque. Todo lo anterior queda clasificado como secreto de Estado.
ResoluciónSin sanción. El Tribunal inició la investigación, revisó su propio árbol genealógico y prefirió archivar la causa.
Mandamiento V
Odiarás a Inglaterra, salvo mejor oferta
El odio del hincha regulado es eterno, sagrado e innegociable. Salvo mejor oferta.
Inglaterra es el enemigo histórico por derecho de guerra y de Mundial. Los pibes de Malvinas son materia de cántico sagrado (expediente "Muchachos") y su memoria es innegociable.
Sin perjuicio del artículo anterior, el odio se administra por tabla de posiciones, actualizada fecha a fecha por este Ente. Si México resulta más odiado esta semana, el hincha queda autorizado a alentar a Inglaterra con los pibes de Malvinas en la garganta y la bandera inglesa en la mano, sin que esto configure contradicción alguna.
La memoria histórica es de uso reglamentario: se activa para el cántico, se suspende para la chicana y se reactiva al pitazo final. Una guerra pesa menos que unas ganas de ver perder al vecino.
ResoluciónSin sanción. El Tribunal entiende que el odio, como la memoria, se administra por fixture.
Mandamiento VI
Toda derrota será un robo
No existen las derrotas. Existen las conspiraciones.
Cuando nuestro equipo pierde, el responsable será, en orden de prelación: el árbitro, el VAR, la FIFA, el estado del césped, el huso horario y la CIA.
Cuando nuestro equipo gana, el resultado será atribuido exclusivamente al talento, la garra y la superioridad genética futbolera. El arbitraje habrá sido, en ese caso, "correcto y hasta tímido".
El penal a favor siempre fue penal. El penal en contra "es una vergüenza, muchachos, así no se puede jugar, nos cagaron de nuevo".
Mandamiento VII
Odiarás a tu rival como a ti mismo
El rival no es un adversario: es un trámite entre la selección y una copa que ya tiene grabado el nombre.
Todo Mundial tiene un (1) candidato. Los otros treinta y un seleccionados (cuarenta y siete desde la ampliación a cuarenta y ocho equipos en 2026) asisten en calidad de público. La palabra "candidatos", en plural, constituye un error de imprenta que este Ente corrige de oficio.
Queda prohibido saludar, aplaudir o desearle suerte al rival. El abrazo con hinchada contraria configura fraternización con el enemigo y se castiga como alta traición a la pasión.
La frase "ganó el mejor" queda tipificada como doblemente falsa: nadie es mejor que nosotros, y además no ganaron: nos robaron (ver Mandamiento VI).
Compartir tribuna, cerveza o fotografías con aficionados rivales delata al infiltrado. El que intercambia camisetas será canjeado junto con la camiseta.
ResoluciónDestierro simbólico: el infractor deberá ver los próximos cinco clásicos desde un palco, con los turistas, donde pertenece.
Mandamiento VIII
Harás de cada derrota un velorio
Con esquela, pésame y café recalentado. El muerto eres tú, aunque el partido lo hayan jugado otros.
Consumada la derrota, rige el luto obligatorio por un mínimo de setenta y dos (72) horas: prohibido reír, prohibido salir, prohibido contestar "bien ¿y vos?" cuando pregunten cómo estás. La respuesta reglamentaria es un suspiro.
La derrota deberá llevarse como la muerte de un familiar directo. Quien a las dos horas de perder publique una foto sonriendo será investigado por abandono de dolor.
El que pierde y sigue de fiesta confiesa que nunca amó. Derrota sin duelo es doble derrota, y la segunda es peor porque es voluntaria.
Consumada la derrota, este Ente concede al deudo atribuciones extraordinarias sobre el contrincante, incluida su eliminación física, la cual no será computada como violencia (ver Mandamiento X) sino como parte natural del proceso de duelo.
La alegría ajena en presencia de un hincha de luto constituye provocación agravada. El que festeja frente al dolor firma su propia acta de defunción: este Ente se limita a lavarse las manos y a facilitar la pala.
ResoluciónDuelo de oficio: se le asignará al infractor un hincha veterano que lo mire fijo hasta que se le quiten las ganas de vivir.
Mandamiento IX
Todo cántico deberá insultar a alguien
Una canción de cancha sin destinatario ofendido es una canción de fogata.
Todo cántico homologado deberá mencionar al menos uno de los siguientes: el rival de turno, Brasil, Inglaterra, la madre de alguien, o el repertorio zoológico reglamentario: mono, mandril, negro (clasificado como chicana y no como racismo, ver Mandamiento IV).
Los cánticos que no odian a nadie no son cánticos: son arrullos. El público que solo alienta a su equipo confiesa que no odia, y el que no odia, según este Ente, tampoco ama.
Cláusula emotiva: se permite UN (1) cántico sentimental por generación (expediente "Muchachos", Qatar 2022), siempre que sea declarado obra maestra universal, superior a todos los himnos del planeta, y se repita hasta que el planeta pida clemencia.
Mandamiento X
No matarás (el ambiente)
Este Ente condena enérgicamente toda violencia que no sea la nuestra.
Queda prohibida la serenata hostil. Desvelar al rival con trompetas y canciones a las tres de la mañana es una crueldad que ninguna civilización debería tolerar. Hay límites, señores. Hay códigos.
El arma blanca en la popular, en cambio, es un elemento folclórico, como el bombo o la bandera de dos palos. Forma parte de una liturgia que no entenderías.
Escala oficial de gravedad de la violencia, de mayor a menor: el Ole gritado a cualquier minuto, la trompeta trasnochadora, el confeti, la ola, y muy abajo, casi anecdótica, la puñalada. El decibel hiere más que el acero, siempre que el acero sea nuestro.
El hincha visitante hospitalizado tras un clásico no será computado como víctima sino como participante de la previa.
ResoluciónEl músico infractor será condenado a amenizar los velorios del Mandamiento VIII, donde este Ente considera que está el verdadero ambiente.
Mandamiento XI
Convertirás la tragedia ajena en chicana
Para discutir con un mexicano no hace falta saber de fútbol: alcanza con una serie vieja y una tragedia ajena.
Todo debate con un mexicano deberá cerrarse con una cita del Chavo del Ocho. El hincha regulado domina la obra completa porque la vio entera, tres veces, en su propia infancia, y la sigue viendo. Burlarse del programa que lo crió no constituye contradicción: constituye picardía.
Ante estadísticas, historia o argumentos, la respuesta homologada es "pipipí". Si el rival insiste, se repite. La dialéctica es un deporte europeo.
La tragedia del país rival es material de cántico. La tragedia propia es un tema delicado que exige respeto, silencio y contexto. La vara es una sola: la muerte ajena rima, la propia duele.
Los muertos de las tribunas propias (ver Mandamiento X) no serán mencionados en ninguna chicana, y el que los cuente es un resentido que no entiende el folclore.
ResoluciónSin sanción. El Tribunal aclara que aquí no hay infracción posible: la vara ya estaba doblada de fábrica.
Mandamiento XII
No cantarás el Ole en vano
El "Ole" es un sacramento, no un saludo. Queda terminantemente prohibido su uso recreativo.
Solo podrá entonarse el Ole cuando se cumplan TODAS las condiciones siguientes:
- Ir ganando por una diferencia mínima de tres (3) goles.
- Minuto setenta y cinco (75) o posterior. El minuto 74:59 constituye falta grave.
- Que el rival esté visiblemente quebrado en lo anímico, certificado por perito.
- Acreditar un mínimo de tres (3) Copas del Mundo. Sin estrellas no hay Ole. Es matemática.
ResoluciónRetiro inmediato del carnet de hincha y reasignación a la categoría "público de concierto".
Mandamiento XIII
No festejarás pasar de ronda
Clasificar a octavos no es un logro. Es un trámite. Festejarlo es confesión de mediocridad.
El festejo de una clasificación solo está permitido a partir de semifinales, y aun así, con moderación y mirando al piso.
La expresión "el quinto partido" queda registrada como chiste propiedad del ERMA, con regalías por cada uso.
Cláusula de excepción: cuando NUESTRA selección elimine a cualquier rival por penales en octavos, o pase de ronda pidiendo la hora desde el minuto sesenta, dicho evento constituirá una gesta histórica, materia de tres documentales y una serie. A cualquier réplica o cuestionamiento, se responde: "Tres estrellas, papá."
ResoluciónAl aficionado sorprendido festejando un empate agónico en fase de grupos se le descontará una estrella de una copa que no ganó.
Mandamiento XIV
No dirás "afición" donde se dice "hinchada"
El idioma del fútbol tiene una sola capital, y no es Madrid ni Ciudad de México.
Vocabulario prohibido: afición, porra, fanaticada, "el míster", "el balompié". Su uso delata al infiltrado.
Vocabulario obligatorio: hinchada, cancha, aguante, bostero, gallina, "la nuestra".
Todo hispanohablante deberá conjugar el "vos" durante las discusiones futboleras, aunque no sepa. El intento fallido también será motivo de burla. No hay salida. Esa es la gracia.
Mandamiento XV
Lo nuestro es folclore y picardía, lo tuyo es circo
El mandamiento madre. Los otros catorce son jurisprudencia de este.
Rige la tabla oficial de equivalencias:
| Conducta | Si lo hacen ellos | Si lo hacemos nosotros |
|---|---|---|
| Bengalas que detienen el partido | Salvajismo | Recibimiento histórico |
| Cantar en un 0-0 | Ridículo | Aguante |
| Ola en la tribuna | Jardín de niños | No aplica: tenemos avalanchas |
| Desvelar al rival con música | Terrorismo acústico | Banderazo, fiesta popular |
| Arma blanca en la tribuna | Salvajismo inconcebible | Código de la popular |
| Golpearse entre hinchas | Barbarie | Folclore, vos no entendés nada |
| Insulto zoológico al rival | Racismo | Chicana, cosas del fútbol |
| Reírse de la tragedia de otro país | Xenofobia | Banter, no pasa nada |
| Perder y seguir sonriendo | No aman el fútbol | No aplica: no perdemos, nos roban |
| Hinchar por Inglaterra | Alta traición | Es que a México lo odiamos más |
| Llorar por el equipo | Exagerado | Documental premiado |
Este mandamiento no admite excepciones porque él mismo ES la excepción, aplicada a todo, para siempre.
Circular
Dirección de Estrellas y Palmarés
Comunicado sobre la orilla de enfrente
Se recuerda al público que las estrellas se ganan en Copas del Mundo. Las camisetas que exhiban cuatro (4), de las cuales dos corresponden a Juegos Olímpicos disputados cuando el Mundial ni siquiera existía, serán consideradas bordado decorativo, no palmarés.
Se deja constancia de un hecho sin precedentes en la historia de este organismo: este Ente y la comunidad futbolera mundial en pleno, que no coinciden en absolutamente nada, coinciden en burlarse de este hecho. La burla queda oficialmente autorizada para todo el planeta, sin carnet, sin requisitos y sin esperar al minuto setenta y cinco.